CUANDO UN ESPACIO BELLO NO ES SUFICIENTE

Cada eje de fachada produce diferentes emociones. Los materiales las acentúan o las equilibran.

Todas los recuerdos de nuestra vida se pueden relacionar a una época y a un espacio. Primero está la casa de la infancia, esa que memorizamos y que podríamos recorrer a oscuras si fuera necesario. Las texturas y colores del salón de escuela, los escondites conocidos del patio de juegos, el paso de las estaciones una y otra vez desde la ventana del dormitorio.

Los espacios y en especial las casas trascienden a través de la esos primeros recuerdos, y el trabajo del diseñador debe entenderlo así. Hoy queremos abordar en especial cómo la puerta de entrada a estos recuerdos son las emociones registradas con los cinco sentidos.

En los edificios las diferentes orientaciones de fachada generan resultados totalmente distintos. No es igual habitar una casa con fachada al poniente que al norte. No son iguales en confort, y aún que como arquitectos haya recursos y tecnologías para hacerla más cómoda, es un hecho que el sol sigue estando de frente a esa fachada. Existen ocho puntos cardinales, y 24 posibles ejes de fachada acorde al estudio de Diseño Biomagnético para Arquitectura.

Cuando conocí las diferentes emociones relacionadas a los puntos cardinales se abrió para mi un panorama nuevo que explica porqué un espacio bello a veces no es suficiente.

A continuación un listado simple de las diferentes asociaciones de emociones, materiales constructivos, y hasta aspectos de salud de acuerdo a estudios de Diseño Biomagnético e investigaciones de mi práctica personal.

NORTE la fachada norte no recibe nunca el sol directo. Se relaciona entonces al frío y al elemento agua, y por lo tanto a órganos como los riñones o vejiga. El color azul acentúa la frialdad del Norte, y debe tratarse con cuidado si la persona tiene problemas de salud de ese tipo. La emoción del Norte es melancolía o tristeza, de ahí que no debe abusarse de cubiertas sombreadas o exceso de agua ornamental en esta fachada.

El color azul en interiores puede crear sentimientos de nostalgia o tristeza, sobre todo si esto coincide con habitaciones o fachadas norte, sin luz directa.

 

NORESTE la fachada noreste se relaciona al Elemento Tierra Fuerte como una montaña, las emociones de estabilidad y persistencia y podría estar posiblemente fuera de equilibrio si se abusa de acabados de piedra, exceso de color café, pisos de barro y demás materiales de tierra, y poca iluminación natural. Si esta fuera de equilibrio genera irritabilidad y temperamento difícil.

El ladrillo es un elemento de tierra, pero con un patrón de acomodo curveado integra el elemento agua, por eso hace mas ligera la percepción de ese volumen

 

ESTE es en muchas culturas la fachada preferida por recibir el sol de la mañana. Se relaciona a la Madera Fuerte, como un tronco sólido. En salud edificios orientados al Este pueden tener efecto en problemas de garganta, tiroides, ansiedad y otros aspectos emocionales. El color del Este es el verde y las plantas naturales con medida.

El verde en exceso no se recomienda en dormitorios, pero funciona bien en espacios públicos

 

Estos conceptos provienen de estudios orientales, pero están basados en observación de las estaciones y ciclos naturales que nos rigen indistintamente a todos. Oriente y Occidente tienen en común que siempre han aspirado a la armonía entre el hombre y el entorno que le rodea, en la antigüedad hacia el entorno natural y hoy día el entorno construido.

En la siguiente parte se abordarán los demás puntos cardinales.

La Arquitectura Occidental ha ido involucrándose más cada vez en procurar la armonía entre el medio ambiente y el espacio construído, los conceptos de Diseño Biomagnético complementan las herramientas disponibles.

Recent Posts