Neurociencia para Arquitectura

¿Puede un edificio hacerte sentir feliz, angustiado, concentrado o indiferente? La neuroarquitectura proporciona evidencia para diseñar mejor.

Imagínate:

Una casa en donde sus habitantes se comunican y descansan mejor.

Una sala de juntas que fomenta la colaboración.

Un hospital que acelere los procesos curativos empleando lámparas que respeten el reloj biológico.

Un jardín de niños que estimule la creatividad empleando texturas y materiales adecuados.

La neuroarquitectura explica por medio de investigación el vínculo que hay entre los espacios donde vivimos y nuestro comportamiento, emociones y salud.

Históricamente hemos querido hacer lugares que nos den más que refugio y protección, y los avances de neurociencias en los últimos 20 años por fin nos dan una pauta clara para hacerlo bien.

Resulta que lo que intuíamos es cierto: las personas podemos reflejar el comportamiento de otros, pero la revelación es que también reproducimos los que se percibe en los objetos inanimados. Es por eso por lo que los lugares que percibimos como amenazadores o inquietantes, pueden detonar una acción temerosa o violenta, y los lugares bien diseñados nos van a permitir un mejor desarrollo.

Tengo experiencia revisando proyectos y efectos del lugar en las personas, más recientemente realicé estudios de Neurociencia para Arquitectura y me sorprendieron mucho varios datos:

RECUERDOS Y LUGARES

-La memoria de lugares y su emoción se almacena de forma permanente en el hipocampo, aquí es donde reside el “déja vu”. Esas memorias son personales y en casi todos los casos formadas en la infancia. Entonces, el diseño adecuado requiere una entrevista extensa.

El hipocampo almacena recuerdos, y estos estan muy asociados a lugares físicos.

AGRESIVIDAD Y AMIGDALA

-Espacios totalmente rectos y de ángulos agudos se perciben como amenazantes a través de un proceso en la amígdala y pueden desencadenar tensión o agresividad. Aun así, la mente se condiciona y solemos elegir lugares que se parecen a lo conocido. Si es el caso, un buen diseñador puede asesorar y romper el patrón con un buen interiorismo.

Los espacios de lineas afiladas no permiten relajarse del todo.

VISION Y CAPACIDAD DE DECISION

-Los ambientes que integran curvas son mucho más fáciles de leer y eso permite mantener la mente atenta en otras funciones. Esto es válido con plantas, tapices orgánicos, entre otros. ¡No malgastemos el enfoque con acabados complicados!

Un tapiz de lineas orgánicas es mucho mas fácil de procesar por el cerebro. Muy recomendable en lugares que requieren actividad mental intensa, porque no desgastan la atención.

LUZ NATURAL Y APRENDIZAJE

-Está demostrado que la luz natural facilita el aprendizaje. Los niños y jóvenes son los más afectados de vivir en espacios con luz natural insuficiente, pues de hecho a esa edad se pierden neuronas por esa causa. ¡Atención con los dispositivos electrónicos!

Un estudio realizado en el año 2013 encontró que los alumnos en salones con buena luz natural sacaron en promedio una calificación 18% más alta.

 

No puedo más que pensar en lo que esto y otros resultados representan en el diseño de casas, oficinas, escuelas, empresas, casas de adultos mayores, y sobre todo para personas con deficiencias sensoriales. Es un campo de aplicación muy grande y después de todo, las herramientas deben sumar para crear espacios más empáticos que promuevan lo que nos hace humanos y brinden el resultado esperado.

 

Karina Lozano está certificada en Neurociencia para Arquitectura, Diseño y Urbanismo en Estados Unidos, y en Diseño Bioenergético en Malasia. Integra  conceptos de oriente y occidente para espacios nutritivos desde el año 2001.

 

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